| ÁREA TÉCNICA | Programa de entrenamiento para jugadores de tenis de mesa de alto nivel Autor: Josep Marí Artículo cedido para su libre publicación. |
Adaptabilidad
La adaptabilidad se define como la capacidad de jugar en situaciones de permanente evolución manteniendo un buen nivel de eficacia.
PALABRAS CLAVE: Entrenamiento psicológico, tenis de mesa, alto nivel.
RESUMEN:
El presente artículo describe los determinantes, los objetivos, los medios y los sistemas de evaluación implicados en un programa de entrenamiento psicológico realizado, durante la temporada deportiva 94-95, con los jugadores del grupo de tenis de mesa del Centro de Alto Rendimiento de Barcelona. Se proponen criterios para elaborar programas en función de las necesidades psicológicas del deporte, de los deportistas, de las demandas y del estilo de dirección del entrenador y de las condiciones de trabajo del psicólogo del grupo. Se presentan medios de trabajo para facilitar el aprendizaje de gestos técnicos, de jugadas tácticas y de la regulación de la atención y de la activación antes y durante el partido. Finalmente se discuten procedimientos prácticos para evaluar la eficacia del programa.
Introducción
El presente artículo describirá el programa de entrenamiento psicológico llevado a cabo, durante la temporada deportiva 94-95, en el grupo de tenis de mesa del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat.
Antes de exponer la intervención realizada con los jugadores del grupo, quisiéramos justificar los contenidos y las formas de desarrollar prácticamente dichos contenidos. Todo ello en base a tres tipos diferentes de parámetros:
a) Los determinantes de la intervención psicológica.
b) Las demandas psicológicas del entrenador.
c) Los modelos psicológicos teóricos utilizados.
No analizaremos todas las características de los parámetros propuestos. Solamente, haremos referencia a aquéllas que, de alguna manera, hayan determinado los contenidos o las formas de desarrollarlos.
a) Los determinantes de la intervención psicológica.
Veámoslos por separado, para entender su aportación.
Las características del deporte
Predominio táctico
Cualquier jugador de tenis de mesa convendría que, en el momento de ejecutar un determinado golpe durante el partido, la cuestión más importante no es la fuerza que se le imprima a ese golpe, ni el grado de perfección técnica con el que se realice. Quizá lo más relevante sea, decidir si ese golpe debe ejecutarse en diagonal o en paralelo, por ejemplo, en función de la posición del rival en relación a la mesa o de la intención que se le quiera dar a esa bola (sorprender, molestar o puntuar).
Por eso mismo, buena parte de la intervención psicológica llevada a cabo ha tenido como objetivo facilitar al jugador la toma de decisiones tácticas durante el juego.
Alta velocidad de ejecución y práctica discreta
Un estudio de la Federación Francesa de Tenis de Mesa (Molodzoff, 1995), realizado durante los Campeonatos Absolutos de Europa y del Mundo, desde 1980 hasta 1981, ofrece los siguientes datos relevantes para el tema que ahora nos ocupa:
Duración media del tiempo de juego (en seg.) 3'7
Duración media del tiempo de reposo (en seg.) 8'7
Por tiempo de juego entendemos la duración de un punto, de los 21 que hay que conseguir para ganar un juego. Comprende el intervalo de tiempo que transcurre entre el servicio y la consecución del punto. Por tiempo de reposo aludimos al período de tiempo que tiene lugar entre que termina un punto y empieza el siguiente.
Bien, con estos datos, el lector puede deducir, como mínimo, dos conclusiones fundamentales para el psicólogo: intervenir durante el punto conlleva el peligro de interferir en la tarea del jugador, y, segunda, el lapso de tiempo de que dispone el jugador entre puntos, facilita la intervención psicológica. Traducido para el jugador sería: "durante el punto, céntrate en aplicar la táctica, entre puntos, en prepararte para el siguiente". La alta velocidad de ejecución y la práctica discreta han determinado el aspecto formal referido al cuándo utilizar recursos psicológicos en competición.
Las características de los jugadores
Los rasgos de los jugadores van a condicionar el segundo de los objetivos del programa y el estilo de dirección con el que se les tratará.
Adolescentes
La autonomía personal, la persistencia en el esfuerzo y la capacidad de autocrítica; entre otros aspectos necesarios para alcanzar el alto rendimiento, parece reñido con esta etapa evolutiva.
A través de reforzar la autonomía, forzar la iniciativa en relación a la preparación deportiva y exigirles en la medida de sus posibilidades; en resumen, fomentando la implicación de los jugadores en el programa, se ha intentado acelerar el proceso de maduración personal de los mismos.
Noveles en alto rendimiento y en preparación psicológica
Para todos los componentes del grupo, ésta era la primera vez que participaban en un proyecto con objetivos de alto rendimiento. También era ésta, como podría suponerse, su primera relación con un profesional de la psicología. Por todo ello, tuvo que fomentarse la educación de los jugadores en todos aquellos conceptos y valores compatibles con el alto rendimiento y con la preparación psicológica para la competición. Esto se procuró, más que dedicando un apartado del entrenamiento a esta cuestión, no desaprovechando ninguna oportunidad, de las que ofrecía el trabajo diario con el jugador, para introducir dichos aprendizajes.
El estilo de dirección del entrenador
Estilo de dirección autoritario
El entrenador había conseguido llevar hasta la cima del tenis de mesa mundial a uno de sus jugadores. Conocía, pues, una forma de llegar al alto rendimiento. Su estilo obedecía a esta condición, las cosas debían hacerse, en un principio, como él creía, sobre todo en la parte más técnica del deporte.
Para las disciplinas complementarias, como era el caso de la psicología, su criterio era algo distinto. Admitía sus limitaciones y pedía la colaboración de un especialista. Puesto que pedía colaboración, ofrecía la confianza y las condiciones para que este especialista pudiera desarrollar su trabajo. Ahora bien, debía ser él, como máximo responsable de los jugadores, quien tuviera siempre la última palabra sobre cualquier tipo de intervención sobre el jugador.
El psicólogo comprendió la necesidad de funcionar de esta manera, por lo que, lejos de considerarla como una limitación, obtuvo de ella la colaboración necesaria para optimizar su intervención en el grupo de jugadores.
Las condiciones de trabajo para el psicólogo
Gracias a la colaboración comentada en el apartado anterior se pudieron definir las condiciones de trabajo para el psicólogo del grupo. Estas podrían resumirse como sigue:
Para terminar con el ánalisis de los determinantes de la intervención psicológica, podríamos resumir que las características del deporte y de los jugadores han incidido mayormente en los contenidos del programa, y el estilo de dirección del entrenador y las condiciones de trabajo del psicólogo han condicionado, principalmente, las metodologías necesarias para adquirir los anteriores contenidos.
Para completar la comprensión de la intervención, nos queda por valorar dos tipos más de aspectos: las demandas del entrenador y los supuestos teóricos del departamento de psicología. Tratemos ahora las primeras.
Tres fueron, en su momento, las demandas que se recibieron y que ahora se relacionan a continuación. He querido respetar la terminología con que el entrenador las formuló, por considerarla muy expresiva:
Aprender a aprender
Los jugadores que quieran avanzar hacia el alto rendimiento deberán aprender golpes, jugadas, prepararse para competir, mantener la concentración durante el juego, analizar un rival y a tomar decisiones durante el juego, entre otros muchos aprendizajes.
El entrenador estimaba que sus jugadores no sabían formularse objetivos, no sabían persistir en el esfuerzo por alcanzarlos, no tenían criterios para valorar si los habían logrado; en definitiva, no sabían aprender.
Autocontrol emocional
Otra atinada observación del entrenador comparaba el rendimiento de los jugadores en entrenamiento con el ofrecido por ellos mismos en competición. El resultado era alarmante, nadie rendía regularmente a su nivel de posibilidades en competición; aunque sí podía hacerlo durante los entrenamientos.
Para rentabilizar los esfuerzos invertidos en el programa era preciso dotar a los jugadores de un bagaje de recursos psicológicos que les permitieran rendir regularmente a su nivel de posibilidades bajo la presión propia de la competición.
Maduración personal
Los mismos comentarios expuestos en el apartado de los determinantes referidos a las características de los jugadores, justifican la presente demanda.
Ahora procede enumerar los supuestos teóricos a partir de los cuales se han interpretado las demandas realizadas y se han articulado las intervenciones del programa de entrenamiento psicológico. Otros supuestos teóricos, probablemente, hubieran generado una intervención que en nada se asemejaría a la presente.
- Teoría de la U Invertida (Yerkes y Dodson, 1908).
Según la cual, para obtener el máximo rendimiento en una tarea concreta es preciso un determinado nivel de activación que depende de la tarea, la situación y el individuo que la ejecute.
- Teoría de la Atención (Nideffer, 1976).
De acuerdo con la teoría, cada tarea exige una determinada forma de dirigir la atención para ser ejecutada con el mayor acierto posible.
- Teorías sobre los principios activos de la técnica de establecimiento de objetivos
(Locke y Bryan, 1969; Locke, 1966; Lapote y Nath, 1976; Latham y Locke, 1975;
Latham y Baldes, 1975; Terborg, 1976).
El establecimiento de objetivos, centra y canaliza las actividades propias, facilita la propia regulación y la persistencia del esfuerzo y ayuda al desarrollo de nuevas estrategias para mejorar el rendimiento. Asumiremos estos postulados para facilitar el aprendizaje y la toma de decisiones.
Intervención psicológica
Sujetos
Se trabajó con ocho jugadores, cuatro chicos y cuatro chicas, de edades comprendidas entre los 14 y los 17 años de edad. Tal y como se ha enunciado en la introducción, todos eran noveles en el alto rendimiento y en la preparación psicológica para la competición. Cinco eran procedentes de clubes catalanes, por lo que su conocimiento mutuo estaba ya iniciado, y el resto procedía de clubes del resto del país.
Entrenamiento
Se sucedieron dos tipos de entrenamiento paralelamente en el tiempo, desde el incio de la temporada, en agosto, hasta el Campeonato de Europa para Jóvenes, en julio del siguiente año. Uno dirigido a la facilitación del aprendizaje de gestos y de jugadas, y otro orientado a la regulación de la atención y de la activación (ajuste psicológico, para el presente trabajo) antes y durante la competición. Veamos, por medio de las siguientes tablas, las técnicas que se entrenaban en cada bloque con el fin de conseguir dichos objetivos.
| Objetivos específicos | Técnicas | Sistemas de evaluación |
| Facilitar el aprendizaje de gestos técnicos | Establecimiento de objetivos | Criterio cuantitativo del entrenador (Del 0 al 10) |
| Facilitar el aprendizaje de jugadas tácticas | Esquemas de decisión | % de puntos en competición en los que usa la jugada ensayada |
El procedimiento seguido para la aplicación del establecimiento de objetivos fue el siguiente:
| Fase | Descripción | Responsable | Un ejemplo |
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Establecimiento de objetivos generales de resultado para la temporada | Entrenador Jugador |
Medalla en el Campeonato de Europa para Jóvenes |
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Establecimiento de objetivos técnicos para la temporada | Entrenador | Ampliar el repertorio de servicios |
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Establecimiento de objetivos técnicos para el ciclo de entrenamiento | Entrenador | Aprender a usar los servicios cortos |
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Establecimiento de objetivos técnicos semanales | Entrenador Psicólogo |
Conseguir que de una serie de 10 servicios cortados de revés y en corto, un mínimo de 7 den el segundo bote en una zona marcada de la mesa |
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Establecimiento de objetivos técnicos para la sesión de entrenamiento | Jugador | Conseguir 3 servicios consecutivos cortados de revés y en corto correctos (segundo bote en zona marcada) |
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Proporcionar medios para que el jugador trabaje los objetivos | Entrenador Psicólogo Jugador |
- Feedback del entrenador - Identificación de sensaciones - Visualización del gesto |
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Auto-registro del trabajo realizado durante la sesión | Jugador | - 2 objetivos operativos/sesión - Medios para conseguirlo - Valoración del logro (0-10) |
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Cotejo del auto-registro del jugador con la opinión de los técnicos | Entrenador Psicólogo Jugador |
El jugador se puntúa sistemáticamente por encima de ocho, cuando el técnico percibe muchas deficiencias |
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Restablecimiento de objetivos técnicos para la sesión de entrenamiento | Jugador | Conseguir 6 servicios consecutivos cortados de revés y en corto correctos (segundo bote en zona marcada) |
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Valoración cuantitativa, en base a criterios, de la mejora técnica conseguida en competición | Entrenador | Nota: 4 El servicio aún es demasiado largo, pues no impide que el rival tome la inciativa con topspin. |
Para facilitar el aprendizaje de jugadas se promovieron los esquemas de decisión. Dichos esquemas incluían dos tipos de informaciones: los criterios que permitirían tomar una determinada decisión ante un servicio propio o un resto del rival, y la organización, en el tiempo, de dichos criterios.
Estos criterios eran confeccionados por el psicólogo, con la ayuda del jugador, y ajustados, en última instancia, por el entrenador. Se probaban en competiciones simuladas, primero, en partidos poco importantes, después, para terminar usándose en los torneos oficiales. Veamos un ejemplo de esquema de decisión para el tipo de servicio que nos había servido de ejemplo anteriormente:
| Servicio cortado de revés | Dejada en la derecha |
Topspin de derecha (Distancia del bote) Flip |
| Sobre la derecha y en corto | Cortada tensa al revés | Topspin de revés (Posición rival) Cortada corta a la derecha |
| Objetivos específicos | Técnicas | Sistemas de evaluación |
| Regular la atención y la activación antes del juego | - Plan de pre-partido | - % de cumplimiento del plan - Distribución errores no forzados |
| Regular la atención y la activación durante el juego | - Indicios y rutinas - Identificación de constancias en el juego |
- Distribución errores no forzados - nº de iniciativas consecutivas durante el juego |
Tanto el plan de pre-partido, como las rutinas entre puntos, obedecen a la misma idea: ordenar, cronológicamente en el tiempo, todas aquellas conductas y cogniciones que confieren al jugador el nivel de activación y la regulación del foco atencional óptimas para hacer frente a las demandas psicológicas de las distintas situaciones de la competición.
Para la elaboración, ajuste y aplicación de dichas estrategias se procedió de acuerdo al siguiente plan:
Los indicios de desajuste psicológico (errores no forzados consecutivos, pérdida de intención en el juego, pensamientos negativos, enfados desproporcionados, falta de variación en el servicio, falta de confianza para tomar la inciativa, etc.) informarán al jugador durante el juego del inicio del desajuste psicológico. Ante cualquiera de esas señales (un máximo de tres por jugador) se adiestra al deportista para que aproveche el tiempo entre puntos y aplique la rutina ensayada. Veamos un ejemplo de una de las más utilizadas por los jugadores del grupo.
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| 1 | Parar el juego, acudiendo a la toalla, ajustando el equipo o el material de juego. | Tomar tiempo para aplicar la rutina. |
| 2 | Hacer un par de respiraciones profundas. | Ajustar el nivel de activación (relajar) para poder pensar a continuación. |
| 3 | Recordar la táctica a seguir y elegir el siguiente servicio/resto. | Centrarse nuevamente en el juego. |
| 4 | Combinar unos saltos rítmicos con el autodiálogo positivo. | Ajustar el nivel de activación (activar) para reiniciar el juego. |
| 5 | Centrarse en la pelota. | Mantener la concentración hasta la reanudación del juego. |
Con el objetivo de facilitar al jugador el ajuste psicológico durante la competición, utilizamos una técnica más, la que convenimos en llamar identificación de constancias el juego. Vaya por delante este breve ejemplo de la misma, en sustitución de una compleja explicación.
| Constancia | Implicación | Afrontamiento |
| Precipitación tras un largo intercambio de golpes | Pérdida del punto y de la confianza en esa jugada | No forzar los golpes al final del intercambio |
Por medio del análisis de videos que recogían los últimos partidos del jugador, y gracias una vez más a la colaboración del entrenador, nos dimos progresivamente cuenta que el jugador se precipitaba, esto es, golpeaba la bola antes de tiempo, en el momento de golpear las últimas bolas de un intercambio largo de golpes.
El jugador, en contra de los datos ofrecidos por la estadística en ese tipo de jugadas y de la opinión del entrenador sobre su competencia en esa misma jugada, se creía incapaz de aguantar un largo intercambio de golpes sin perder el punto. Por esa razón, se sentía incómodo en esa situación y quería ponerle fin cuanto antes; más aún considerando que no tenía nada que hacer. Probablemente por esto se precipitaba y cometía el error que reforzaba su creencia.
Cuando logramos hacer consciente al jugador de este hecho y de sus implicaciones, le pedimos que, ante esa situación, tanto en entrenamientos como en partidos, tuviera una especial paciencia que le impidiera forzar la terminación del intercambio. Darnos cuenta de esta constancia y proponerle otro afrontamiento, en opinión de todos, contribuyó significativamente a mejorar esta faceta de su juego.
Para terminar con la descripción de la intervención psicológica realizada, debemos hacer una breve referencia a lo que en las tablas anteriores denominamos sistemas de evaluación. Con ello nos referimos a los criterios que nos permiten valorar si, con los medios dispuestos, nos estamos aproximando a la consecución de los objetivos establecidos en los plazos previstos.
En cuanto a los objetivos de ajuste psicológico, vamos a utilizar tres índices. Son los siguientes:
Si el plan ha mostrado previamente su eficacia, a mayor cumplimiento del mismo es de esperar mayor ajuste psicológico en los momentos de la competición que cubre.
Entendemos por error no forzado aquel error que no está motivado por la acción del rival, sino por el desacierto propio debido al desajuste psicológico. Aquellos golpes que, por el nivel del jugador, no acostumbra a fallar, se convertirán en errores no forzados en competición cuando la concentración del jugador brille por su ausencia o cuando el nivel de activación para ejecutarlos no sea el más adecuado.
En concreto, e insisto, dado el nivel de juego de los jugadores con los que se trabajaba, definimos como error no forzado las siguientes situaciones del juego:
De todas maneras, no nos interesa tanto el promedio, o el número de errores no forzados consecutivos a lo largo de un juego. Nos interesa, para validar nuestro trabajo, la distribución de tales errores durante el juego (suma de 21 tantos, con victoria por dos de diferencia en caso de empate final). Resumiremos nuestro criterio al respecto en la siguiente tabla:
| Acúmulo de errores no forzados durante los diez primeros tantos del juego | Acúmulo de errores no forzados durante los tantos del 11 al 16 | Acúmulo de errores no forzados durante los útlimos tantos del juego |
| Dificultades para iniciar el juego con la predisposición psicológica necesaria (Revisar el plan de pre-partido) | Dificultades para mantener la concentración durante el juego o para recuperarla una vez perdida (Revisar indicios y rutinas) | Dificultades para rendir bajo presión (Revisar recursos para relajarse y constancias en esa parte del juego) |
Resultados
A pesar de tratarse de un trabajo aplicado, existen índices objetivos para valorar su eficacia. Dichos índices no constituirán un trabajo experimental de primera magnitud, pero sí nos permitirán extraer conclusiones sobre la intervención.
En concreto son tres los criterios que se proponen para tal fin.
| Rindieron a su nivel | Rindieron por debajo de su nivel | Rindieron por encima de su nivel | |
| Cto. de Europa para Jóvenes | 4 (50 %) | ---- | 4 (50 %) |
| Cto. de España Juvenil | 3 (43 %) | 1 (14 %) | 3 (43 %) |
* Un mínimo de una sesión individual semanal por jugador (de 30 a 60 min.).
* El psicólogo participa en dos entrenamientos técnicos semanales (de 90 a 120 min.).
* El psicólogo participa en las concentraciones y competiciones más importantes.
* Los jugadores rellenan, después de cada partido oficial,una hoja de análisis psicológico.
Discusión
Tres son los aspectos que quisiera destacar del presente trabajo, en este apartado de discusión. El análisis inicial de los diferentes tipos de determinantes del contenido o de la forma de la intervención psicológica, los medios utilizados por el programa para facilitar el aprendizaje táctico y las propuestas finales para evaluar la eficacia de la intervención.
En el Departamento, consideramos que cualquier deporte presenta, de forma prioritaria, que no única, alguna de las siguientes necesidades: dosificar el esfuerso (deportes de resistencia), automatizar patrones motrices (deportes técnicos) y tomar decisiones sobre la marcha (deportes tácticos, como el tenis de mesa). Decimos esto por considerar, como ya ha quedado claro en el texto, que el factor que más va a condicionar los contenidos (objetivos y medios) de la intervención psicológica, va a ser esta prioridad.
En cuanto a los medios utilizados para el aprendizaje táctico, decir que la identificación de criterios o señales que puedieran facilitar la toma de decisiones ha resultado clave. Un paso más debería haberse dado., la automatización de dicho proceso de decisión. Cuanto más libre podamos dejar la concentración del jugador durante el juego, más disponible la tendrá para adaptarse al juego del rival.
En referencia al tercer punto, el relacionado con la evaluación de la intervención, queremos remarcar la utilidad práctica de conceptualitzar el nivel de rendimiento ofrecido por el jugador en la competición en relación a su nivel habitual. Para cualquier técnico, más aún para el propio jugador, que haya seguido al deportista durante algún tiempo, le resulta relativamente fácil decidir si éste ha rendido a su nivel, por debajo o por encima de él, en un determinado partido o campeonato.
En esta misma dirección, pocas veces somos conscientes de la gran cantidad de información psicológica que se oculta tras aspectos técnicos. Los indicios de desajuste psicológico y la interpretación de la distribución de los errores no forzados a lo largo de un juego, son buena muestra de ello. Dedicamos muchos esfuerzos a pulir nuestros tests, nuestras entrevistas y nuestras hojas de observación. A veces, quizás nos sería más rentable repartir la inversión en la dirección propuesta; la traducción psicológica de aspectos técnicos del deporte.
Esperamos haber ofrecido un buen ejemplo de colaboración entre entrenador y psicólogo en la consecución del alto rendimiento deportivo.
Referencias
- LaPorte, R.E. y Nath, R. (1976). Role of performance in prose learning. Journal of Educational Pychology, 68, 260-264.
- Latham, G.P. y Baldes, J.J. (1975). The practical significance of Locke's theory of goal setting. Journal of Applied Pychology, 60, 122-124.
- Latham, G.P. y Locke ; E.A. (1975). Increasing productivity with decreasing time limits: A field replication of Parkinson's law. Journal of Applied Pychology, 60, 524-526.
- Locke, E.A. (1966). The relationship of intentions to level of performance. Journal of Applied Pychology, 50, 60-66.
- Locke, E.A. y Bryan, J.F. (1969). The directing function of goals in task-performance. Organizational Behavior and Human Performance, 3, 157-189.
- Molodzoff, P. (1995). Le tennis de table en tête. Motnrouge: Editions France Tennis de Table, 163-164.
- Nideffer, R.M. (1976). Test of attentional and interpersonal style. Journal of Personality and Social Psychology, 34 (3), 394-404.
- Terborg, J.R. (1976).. The motivational components of the goal setting. Journal of Applied Pychology, 61, 613-621.
- Yerkes, R.M. y Dodson, J.D. (1908). The relation of strengh of stimulus to rapidity of habit-formation. Journal of Comparative and Neurologic Psychology, 18, 459- 489.
Josep Marí
Psicólogo del CAR