| ÁREA TÉCNICA | Psicopedagogía Autor: Gérard Le Roy Artículo cedido para su libre publicación. |
"PSICOPEDAGOGÍA"
¿Qué comprende este término? ¿Para qué puede servir?
Notas dedicadas a aquéllos para los que no está claro este concepto.
Se trata de utilizar los conocimientos que nos da la psicología para mejorar la pedagogía. Sencillamente.
La pedagogía (composición de dos raices griegas, que significan: "dirigirse a los niños") se ha convertido en una ciencia en el siglo XX. Antes no era más que una técnica (¡se debe hacer de esta manera, no de esta otra!) que se transmitía del maestro al alumno como la manera de cortar los zuecos o de hacer el pan.
Aparte de un conocimiento perfecto del contenido, enseñar exige dos competencias:
la una respecto a la disciplina enseñada: "¿bajo qué forma, por qué medios, con qué ejemplos, con qué estrategias la lección será más asimilable?". Es la didáctica. Existe una didáctica particular para cada disciplina.
La otra respecto a la aproximación del alumno: "¿Cómo hacérselo comprender? ¿Qué es lo que le pone problemas? ¿Cómo puedo ayudarle?". Es la pedagogía. Cada alumno reclama una aproximación pedagógica particular. Felizmente, hay características comunes.
Es precisamente en esta voluntad de comprender al alumno que la raíz "psico" toma todo su sentido. ¡Atención! No se trata de "psico" investigable, clínica o relacional: dejemos a los especialistas estos temas. No, se trata simplemente de datos experimentalmente medibles concernientes al intelecto: la concentración, la memoria, la atención, la alternancia tensión - distensión, etc.
¿En qué nos permiten estos conocimientos mejorar nuestra acción pedagógica?
Comprender el comportamiento de un alumno que intenta apropiarse de un saber no es cosa fácil.
El mismo no es capaz, a menudo, de determinar el elemento que le pone obstáculos a su aprendizaje. Así pues, en el dominio sensorio-motriz, tengo la costumbre de definir la acción pedagógica como "la identificación de las dificultades encontradas por el alumno, para ayudarle a superarlas".
Es importante saber aislar rápidamente la dificultad para evitar que se prolongue la situación de fracaso.
Saber identificar una bajada de la atención entre los alumnos, es algunas veces muy oportuno: en vez de insistir inutilmente sobre el sujeto que encalla, se crea un pequeño instante de distensión en común que suele ser muy bienvenido y permite la recuperación. Cuando sabemos que la capacidad de concentración de un alumno no sobrepasa algunos minutos, es indispensable saber alternar los momentos de trabajo y de recuperación. Esta oscilación es natural, y cada uno de nosotros sabe bien que si la información pertinente (de hecho, ¿qué es lo que proporciona una información pertinente? ) "cae" en el buen momento, se revela utilizable y útil. Si no ...
La construcción del saber, según la expresión de Jean Piaget, pasa por un cierto número de etapas. Este camino es secuencial, es decir que las operaciones se desarrollan una después de la otra, y no simultaneamente. Todo el mundo sabe que no se puede escuchar y reflexionar al mismo tiempo. A pesar de todo, ¡raros son los interlocutores que os dejan el tiempo suficiente para asimilar las informaciones que acaban de daros, antes de asestaros otras!
Comprender los fenómenos, las operaciones y las manifestaciones del espíritu humano en el proceso del aprendizaje: he aquí lo que "Psico" permite a "Peda".